Nacido para filosofar, obligado a trabajar
La eterna lucha de los pensadores profundos atrapados en el capitalismo. Quieres contemplar la existencia pero las facturas exigen atención mientras tu alma ansía significado y tu cuenta bancaria ansía dinero. Los antiguos filósofos tenían mecenas ricos o puestos de enseñanza, pero los modernos buscadores de sabiduría se quedan atrapados en cubículos preguntándose si fue por esto por lo que murió Sócrates.