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Mi cuerpo es un templo de Dionisos

Dioniso representaba el vino, la celebración, el éxtasis y la liberación de las limitaciones sociales a través de la embriaguez y el jolgorio salvaje. A diferencia de los templos de la cultura del fitness, dedicados a la disciplina y la abnegación, un templo dionisíaco celebra el exceso, el placer y el abandono del control racional. Este enfoque filosófico de la existencia corporal prima el caos sobre el orden, la embriaguez sobre la sobriedad y la alegría hedonista sobre la pureza ascética.

Nunca te saltes el día del cerebro

La cultura de la gimnasia física se obsesiona con las ganancias musculares, mientras que los músculos del pensamiento crítico se atrofian con el desplazamiento por las redes sociales y el consumo de telerrealidad. Mientras la gente controla las repeticiones y la ingesta de proteínas, descuida los ejercicios mentales como leer filosofía, cuestionar suposiciones y desafiar creencias. El ejercicio intelectual es más importante que el físico para el florecimiento humano, pero no se le presta atención.

Nietzsche - Contemplé el abismo

Nietzsche advertía que cuando miras al abismo, el abismo te devuelve la mirada, y cuando luchas contra monstruos, ten cuidado de convertirte tú mismo en uno. Esta advertencia sobre la confrontación con la oscuridad refleja cómo el estudio del mal o la participación en sistemas corruptos pueden corromper al observador. La cultura moderna de Internet es la prueba de ello, ya que el desplazamiento interminable por la depravación humana transforma lentamente al espectador.